Avivamiento Eucarístico Nacional

Mi carne para la vida del mundo

La misión del Avivamiento Eucarístico Nacional es renovar la Iglesia encendiendo una relación viva con el Señor Jesucristo en la Santa Eucaristía. El avivamiento es un movimiento de católicos a través de los Estados Unidos - sanados, convertidos, formados y unificados por un encuentro con Jesús en la Eucaristía, y enviados en misión “para la vida del mundo”.

El Avivamiento es un llamado de base y un desafío de cada católico de los Estados Unidos para reavivar el fuego del amor y la devoción por el Corazón Eucarístico de Jesús. Este movimiento eucarístico busca reunir al clero, los religiosos, los laicos, los movimientos apostólicos y líderes parroquiales y diocesanos para estimular el impulso, la colaboración y para la renovación de la Iglesia Católica en los Estados Unidos durante los próximos tres años. Cada año tendrá un enfoque estratégico para la formación y el discipulado misionero.

Primer año (2022): Fase diocesana
Durante el primer año, los obispos estadounidenses invitarán a sus presbiterios, equipos diocesanos y líderes parroquiales a un amor renovado por Jesús en la Eucaristía acogiendo y destacando eventos diocesanos tales como congresos eucarísticos y días de formación centrados en el misterio de la Eucaristía en la vida de la Iglesia.

Segundo año (2023): Fase Parroquial
Durante el Año Parroquial, los párrocos invitarán a sus feligreses y al personal a ser aún comunidades eucarísticas más verdaderas y profundas a través de pequeños grupos, con una mayor exploración del sacrificio de la Misa, Adoración Eucarística, estudios catequéticos sobre la Presencia Real de Cristo, procesiones patrocinadas por la parroquia y otras actividades para posibilitar encuentros más profundos con Nuestro Señor en la Eucaristía.

Tercer año (2024): Fase Nacional
Durante el tercer año, la Iglesia se reunirá en el primer Congreso Eucarístico Nacional en casi cincuenta años, donde se espera que decenas de miles de católicos se acerquen a Jesús en la Eucaristía mediante una peregrinación a Indianápolis del 17 al 21 de julio de 2024. El fruto previsto del Congreso es preparar a los fieles de todo el país para salir a las periferias de sus comunidades como “misioneros eucarísticos” llenos de la llama de la caridad divina para los que les rodean.